Según los datos extraído de un informe elaborado por Deloitte University Press, aproximadamente el 90% de los 3.700 ejecutivos, directores y analistas entrevistados en todo el mundo cree que sus compañías, en mayor o menor medida, se verán inmersas en una transformación digital. De hecho, menos de la mitad (el 44%) cree que su organización está preparada para este cambio.

En la encuesta que mencionamos se les preguntó a los participantes acerca de la madurez digital de sus compañías: el 32% respondió que todavía estaban en una fase inicial de desarrollo, la mayoría (el 42%) se posicionaron en una etapa intermedia y, por último, el 26% afirmó que su empresa ya era madura digitalmente hablando.

Entonces… Cuáles son las diferencias entre aquellos líderes que han conseguido la transformación digital de su negocio y el resto.

Una cultura dinámica. Aproximadamente el 80% de los encuestados afirmaron que la cultura de su empresa fomentaba el cambio, los riegos y la agilidad frente al 23% de las compañías que todavía se encuentran en fases iniciales.

Integran su estrategia digital en la estrategia global de la empresa. Casi el 90% de las organizaciones maduras digitalmente toman esta postura estratégica en comparación con el 38% de las empresas en fase inicial. Planean por adelantado, teniendo en cuenta las tendencias actuales y futuras, y centrándose en lo que su organización debe hacer para adaptarse y alcanzar el éxito. Más del 50% de los encuestados de las empresas maduras elaboran sus estrategias a dos años vista, comparado con el 34% de las empresas en fase inicial. En general, los encuestados dicen que el objetivo principal de su estrategia digital es mejorar la experiencia del cliente, una decisión que une los objetivos globales y digitales.

Contratan a líderes que sean agentes del cambio. Las compañías digitalmente maduras buscan constantemente gerentes y ejecutivos que pueden inspirar el cambio de toda la organización. Entre los atributos clave que destacan los encuestados se encuentra una visión transformadora (22%), un pensador con visión de futuro (20%), con una mentalidad orientada al cambio (18%) y habilidades de colaboración (22%).

Atraer, contratar y retener el talento con enfoque digital. Setenta y seis por ciento (76%) de los empleados en las empresas digitalmente maduras afirman que su organización brinda a los empleados los recursos y las oportunidades necesarias para desarrollar sus conocimientos y habilidades digitales, comparado con el 14% de las organizaciones en una etapa temprana.

El setenta y uno por ciento (71%) de las empresas maduras dicen que atraen a nuevos talentos en función de su visión digital, (frente al 10% de las empresas en fase inicial). Y en términos de retención, el 30% de los líderes en organizaciones en las que carecen de oportunidades para desarrollar su visión digital dicen estar planeándose encontrar un nuevo puesto de trabajo en menos de un año.

Aspiran a ser algo más. Por ejemplo, Zappos afirma ser una empresa de servicio al cliente que vende zapatos. CVS aspira a ser una compañía de cuidado de la salud con servicios farmacéuticos, pequeños comercios y centros de salud. Empresas que van más allá de vender productos u ofrecer servicios.

Adiós a  las barreras departamentales. Las empresas líderes trabajan para eliminar los muros, estimular y fomentar la colaboración entre las personas y los procesos. Cuando se le preguntó acerca de la capacidad de una organización para responder al cambio digital o las amenazas digitales, la principal preocupación resultó ser cuestiones internas como la falta de agilidad y la complacencia cultural.

Inversión en innovación. Los líderes de la transformación digital tienen el doble de posibilidades de invertir en innovación que las empresas en fases tempranas, del 87% al 38%.

Toman decisiones basadas en los datos. En líneas generales, los encuestados clasificaron el análisis de datos como la tecnología importante para su organización en la actualidad, como en los próximos 3 – 5 años.

No esperan al cambio. Las principales organizaciones no tratan de hacer que los productos existentes y modelos de negocio encajan en el futuro. Más del 80% de las empresas digitalmente maduros planean desarrollar nuevas líneas de negocio en los próximos tres a cinco años en respuesta a las tendencias digitales.

Aspiran a la “congruencia digital”. Este nuevo término describe el punto en el que “la cultura, la gente, la estructura y las tareas están alineados entre sí, la estrategia de la empresa, y los retos de un paisaje digital en constante cambio.”